Sí, está incluido en mi “dieta”

Les quiero platicar sobre el famoso “Cheat meal”  o “comida trampa” en la “dieta”

Es casi de ley que cuando estas siguiendo un plan de alimentación estricto (si, así se llama, no es dieta), sobre todo para bajar de peso  o perdida de grasa,  te “prohíban” comer postres y dulces ya que estos tienen una gran carga calórica por su alto contenido de “carbohidratos” y generalmente tiene alto índice glucémico, lo que los hace uno de nuestros grandes enemigos en nuestra lucha por tener un estilo de vida saludable y conservar o llegar a nuestro peso ideal.

Pero qué pasaría si les dijera que es posible comer postre cuando estas a dieta

Todo tiene una razón de ser y trataré de explicarlo lo más sencillo posible.

El Cheat meal o comida trampa, consiste en  hacer una comida libre a la semana. No necesariamente tiene que ser dulce, puede ser cualquier alimento que te guste, pizza, tacos, hamburguesas pero en mi experiencia en consultas es mucho más común que se inclinen hacia lo dulce. 

¿Y qué beneficio me da el hacer una comida trampa de vez en cuando? 

Pues el principal beneficio es a nivel psicológico, ya que cuando estamos pasando por un proceso restrictivo  con la comida generamos  ansiedad y  podríamos  llegar a caer en un famoso “atracón” y el realizar un cheat meal te puede salvar de caer en estas tentaciones, incluso puede llegar a ser una motivación para seguir tu plan de alimentación al pie de la letra y “auto premiarte” con tu postre favorito. 

Además a nivel metabólico le damos a nuestro cuerpo un empujón en forma de energía ya que nuestro metabolismo se va acostumbrado a una alimentación estricta que generalmente es baja en calorías, con el cheat meal lo liberamos del estrés y le hacemos saber a nuestro cuerpo que no va a “sufrir” para siempre. Esto ayuda a hacer que nuestro metabolismo no se estanque, por el contrario ayuda a acelerarlo.

Un cheat meal estimula los niveles de leptina (hormona  que se librea del tejido adiposo y que esta vinculada con el desarrollo de la obesidad) reduce el hambre y provoca saciedad. También nos ayuda a recargar el glucógeno muscular lo cual nos va a permitir tener un mejor rendimiento físico. 

Ahora que lo sabes, ya te puedes comer ese postre que tanto se te antojo sin culpa, pero recuerda, es  solo una vez a la semana y una sola vez en ese día. De lo contrario,  sí puede estropear tus logros de la semana. 

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